3.7.14

Con-cuerdo



En la vida, así como podemos concordar con un otro, podemos también llegar a desacuerdos. Sin embargo, he visto y he oído mucho últimamente a personas que viven de la queja hacia los demás y es más, hablan una y otra vez del otro, nunca de frente, nunca mirando directamente a sus ojos, a veces demostrando un odio que atraviesa cualquier umbral de equilibrio. Frecuentemente, me pregunto qué es lo que sigue motivando a esas personas a seguir en ese ciclo tan desgastante; a veces pienso que es quizá el lugar en el que ellos quieren estar o simplemente el ego está tan herido que sienten la necesidad de parcharlo a través de esta protesta exageradamente ruidosa.


No me considero una persona perfecta y sé que todos pasamos por momentos amargos y que no es posible invisibilizar las emociones que desbordan, pero yo siento que es posible deliberar, es posible ser más fuertes que el orgullo que ciega y siento que es una opción mucho más inteligente estar en paz, reconocer al otro como distinto (sin ser más ni menos) y buscar la congruencia.

2 comentarios :

  1. Cuesta tanto superar el ego, reconocer que nuestro punto de vista no es el único, especialmente des-obsesionarse (si es que existe esa palabra) de alguien. A una persona que desea superarse a sí misma le cuesta, imagínate a alguien que ni siquiera se da cuenta que es algo que se puede superar....

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    1. Así es, es un mal extraño, pero lo bueno es que hay gente que logra reconciliarse con el otro, pero especialmente consigo mismo.

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