26.12.13

Llevando el timón


Cuánto ha pasado sin escribir, aunque por momentos, he querido hacerlo, sin embargo, no he podido por eso que llamamos "tiempo" y que yo siempre he internalizado como una excusa más que una explicación. Pero lo que importa es que aquí de nuevo estoy, hilando palabras.

Puedo decir que estos últimos meses estoy tocando un terreno mucho más fructífero, lo que ha permitido agudizar y sintonizar mis complejos emocionales. Aprendiendo a confiar en mis pasos y entender que en el medio hay una necesidad de compartir la vida, lo cual guarda estrecha relación con saber comprender y esperar. Obviamente, este terreno aunque complejo, a largo plazo me trajo más satisfacciones, en el sentido de darme tranquilidad y seguridad para continuar con mis sueños. Sin embargo, tengo que decir que éste es el momento para materializar dichos sueños, los cuales tanto me han costado, de los que en el pasado me he recontraquejado de que no se dieran, algunos que incluso reformulé. Pero aquí estoy, estoica, manteniéndome activa dentro de todo.

En el recorrido mencionado, no puedo dejar de lado a mi familia nuclear, mi pololo y su familia, los cuales han sido un apoyo fundamental para no decaer y los que me recuerdan una y otra vez que crea en mis capacidades. Aquellos que no sólo me motivan a construir castillos en el aire, a pesar de los riesgos, sino también a poner los pies en la tierra. A no perderme de nada de vista.

También, hago un especial reconocimiento a esta etapa, la cual ha hecho fortalecerme como persona y me ha permitido distinguir entre lo que significa 'preocuparse', 'pensar' y 'reflexionar'. No es que esas diferencias semánticas las comprenda por entero, pero de que me han servido para resolver ciertos conflictillos que se cuelan de repente, sí, ha sido de utilidad, porque si bien siempre he sido una mujer que busca sencillez, puedo decir que ahora estoy en su antónimo, es decir, encontrándome con esas cosas sencillas de la vida que me hacen sentir excesivamente feliz.

Por otro lado, reconozco que todos esos sueños que he mantenido en mi corazón me ha costado sacarlos adelante, no obstante, lo distinto es que ahora, si decaigo, no miro para el lado, sino para atrás y doy gracias por todas las oportunidades para avanzar y evolucionar. Entonces, camino como una semilla dispuesta a crecer, un capítulo vacío que al escribirse con experiencias, continúa la historia.


1 comentario :

  1. Antes que todo, que rico amiga que volvamos a las mismas andanzas blogueras ;) Por otro lado me siento muy identificada con lo que escribes, la vida misma te muestra que es necesario pasar etapas, pero avanzando en aquello que nos hace feliz. Uno puede soñar, es gratis y libre, y quizá mucho de lo que deseamos simplemente no está en nuestro camino, pero no cerremos la vista, habrá otras oportunidades paralelas que quizá no son exactamente lo que habíamos pensado, pero sí nos sirven, nos ayudan y nos permiten sentir que estamos haciendo algo, de acuerdo a nuestros propios intereses.
    Amiga, simplemente hay que creerse el cuento," yo soy esta profesional y mi motivación es la principal fuente de energía para recorrer el camino que me toque vivir".

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