Mi mamá, mientras prepara un jugo de membrillo, me dice:
- Increíble la naturaleza... Los clavos de olor, míralos (me los acerca)... y en verdad, son parecidos a los clavos de verdad.
Yo la miro con curiosidad y le digo:
- Lo que pasa es que nosotros le copiamos a la naturaleza. Pero lo más chistoso y bonito de la historia es que nosotros también somos parte de la naturaleza.
Mi mamá me queda mirando reflexiva, pero me sonríe otra vez.

Qué rico esos momentos tan íntimos que se comparte con la mamá ;)
ResponderEliminarSon pequeños últimamente, pero los más intensos y bonitos.
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