Entre tanta distracción, a veces útil y otras no, se hace algo complejo focalizar. Muchas veces, no nos damos ni cuenta cuánto tiempo ha pasado, todo por estar procrastinando, dejando para mañana lo que realmente hay que hacer hoy, en síntesis, priorizar, una forma de accionar que parece para muchos (me incluyo) muy distante en nuestros días.
El problema real es que ponemos por delante lo accesorio más que lo esencial. Yo he hecho un mea culpa sobre eso hoy, ¿Cómo lo hice? Estuve revisando unos comentarios por ahí, correos con personas que eran cercanas con las que tenía al menos un contacto habitual y ahora no lo tengo.
Hago un mea culpa, porque siento que en verdad me he centrado últimamente en cosas realmente básicas e inútiles. Incluso he tenido más de una discusión sin sentido por irme a detalles de situaciones que ni siquiera debería darle importancia. Me di cuenta que he estado con un déficit atencional pasajero (respetando a quienes padecen este trastorno) donde he descuidado gran parte de mi norte. Tengo que recuperar "eso" que me hacía pensar que iba bien encaminada. Abrazar más y extender la lata mucho menos, para no lamentar después por despistada.
Uff te entiendo perfectamente...pero lo importante es despertarse y tomar nuevamente las riendas del asunto. Cariños :)
ResponderEliminar