15.10.09

La oportunidad de soñar.

Me preguntaba hace un rato cuántas veces uno se da la oportunidad de dejar de lado las costumbres que nos acompañan cada día, las cuales nos llevan a censurar lo que en realidad nos define. Hay costumbres nuestras que también permitimos que algunas personas tomen, amolden y nos persuadan a su antojo y así caer en la manipulación y el vicio. Entonces, nos despersonalizamos, nuestras razones de vivir son deformadas y, por ende, dejan de ser nuestras, así como ese "mundo" que construimos por experiencias distintas.

Todo parece monótono y predescible, a tal grado de saber o intuir acertadamente las actitudes y reacciones de los demás, tener la seguridad incluso de cuándo cuestiona tal persona, cuando se enoja, cuál es la intencionalidad de sus objetivos, aunque sean sustentables o no y cómo se podría relacionar de aquí a un tiempo más. Es extraño, porque ni siquiera uno podría llamarse "médium, adivino o profeta". Sino que simplemente llega un punto en que sólo callas y observas, entonces las actitudes se dan solas. Sabes distinguir la gente que quiere algo de tí y que tome las cosas como un juego, algo de lo que nada tiene sentido y utiliza tus atributos (o sus propios atributos) por conveniencia.

No obstante, no puedo generalizar, porque así como me puedo sentar y poner el ojo en algunas personas y denominar tales actos con predictibilidad (triste, casi una mirada matemática de las personas), hay personas que salen de ese rango, personas que valoran y que constantemente están con quienes necesitan una palabra de aliento. Pero ojo, cuando me refiero a todas esas personas, no quiero decir que yo sea mejor que ellos, incluso en una u otra instancia también caí en situaciones donde mis actitudes fueron bastante predescibles.

Por lo mismo, las estrategias que siempre utilizaba para "enfrentar el mundo" comienzan a cambiar. El mundo avanza y es posible alcanzar el cielo. No siendo concreta pensando que me subiré a un aeroplano, a unas escaleras o a través de un psicotrópico, sino simplemente dándome la oportunidad de soñar. No es la única vez que lo hago, pero en esta ocasión llevaré los sueños a aterrizar también, es decir, me quiero comunicar con la realidad. Con esto, no quiero decir que fantasear sea algo problemático, porque gracias a esas fantasías y a la imaginación se puede crear (y destruir también), sino que simplemente voy al hecho de hacer de esos sueños una meta próxima y así también dejamos las razones y las personas tan intelectualoides y pasamos a la brecha del intelectualismo, lo cual es algo mucho más sincero, más humano y más comunicacional. Asimismo, ya se dejaría también el tema de "que es lo que los demás quieren y dicen de tí, para convencerte de una vez que no eres más que de su mismo pensamiento idealista". Prefiero reconocer una distinción en todos, es decir, el hecho de ser cada uno lo que le plazca (el ser único en su propia concepción) que parecerme o hacerme parte de un pensamiento de tal o cual persona que ni en centímetros compartimos. Y sé que soñando los anhelos tomarán cuerpo y tendrán su propio esqueleto.

1 comentario :

  1. No sé que decir, si me quitaste palabras de la boca, o te adelantaste a mis pensamientos, o describes perfectamente por lo que estoy pasando.....
    No sé qué me pasó, de repente me puse tan objetivamente lógica para todas mis creencias, y tanto raciocinio me estaba matando. Necesitaba la magia de vuelta, la necesito, sólo con magia soy feliz.
    Vuelvo a confiar en la vida, y eso me hace más libre.

    Besitos ;)

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