¿El futuro es equivalente a la eternidad?, ¿Qué es lo que buscamos en esa eternidad?, ¿Será que queremos encontrar la presencia pretérita de un bosque en un desierto? ¿Por qué inventar ese horizonte que pareciera tan lejano? Tantas preguntas y millones de respuestas, pero tal vez optar por una inteligente, esa opción que no necesita de lógica es la mejor actitud que se puede tener. Tal vez esa opción no durará para siempre, pero mientras dure, hay que disfrutarla. Y es que estamos demasiado equivocados cuando pensamos que en el futuro está la respuesta, porque éste es sólo una sombra del presente, por lo tanto, no existe jamás.Y entonces he decidido pensar que el presente es una eternidad que prosigue en distintos puntos, en distintos lenguajes, en distintos rostros, en distintos objetivos, un sistema que interrelaciona con otros subsistemas, algo así como un efecto dominó. Si una pieza no cae, las otras no se verán afectadas. Pero lo importante es que sea como sea siempre irá a ese objetivo que está más allá - y algún día se hará presente - que nos emocionará, nos hará palpitar o nos hará llorar. Así de sencillo, hacer una amalgama de complejidades sería algo demasiado absurdo, cuando en realidad todo lo que cuentan son los detalles en este HOY.
¿Qué otras cosas podrían contar también? Vivir esos momentos cumbres, donde todo parece que conspirara para ser tranquilo o tal vez perfecto dentro de la imperfección de muchas cosas. Se sabe que muy pocas cosas son perfectas, pero cuando ocurren, hay que aprovecharlas, al igual que las cosas que son buenas aunque pareciera que el resto no lo entendiera. Ejemplifico esto con mi conclusión y objetivo de hoy en adelante: Las voces, las conjeturas o los "que dirán de mí si..." ya no me importan. Si a alguien le importa que el otro es demasiado loco, tal vez es por la razón de que desearía atraer a sí mismo toda esa locura que lo hace feliz. Y entonces es más fácil olvidar que hay voces que te dicen lo que tienes que hacer o como tienes que construir el mundo. El mundo ha sido tan definido como la inmensidad de estrellas en el universo. Pero hay una estrella más grande, eso es lo que olvidan. Y aunque el sol queme, también proporciona calor y mucha inspiración para seguir caminando.
Yo creo más que el futuro es la imagen deseada y a veces reprimida... pero no es malo mirarlo, mientras no lo observes claro está -hay harta diferencia entre mirar y observar- porque en un momento puedes ver los distintos caminos a tomar, pero sólo eso... y por otra parte, el pasado es la sombra del presente que a veces atormenta a los que no saben priorizar, pero hay que saber manejarlo.
ResponderEliminarEn todo caso el futuro me es indiferente, pues creo que me encuentro en un camino similar al tuyo... olvidé las voces que dicen que hacer o que no hacer, pues mi mundo lo construyo yo mismo, pongo las piedras para la base y de ahí parto buscando lo que me hace feliz, sin importar lo que los típicos "consejeros ocasionales" digan... me encuentro viviendo el presente, mirando de reojo al futuro sin dejar que me enamore con sus falsas imágenes, y abrazando sólo lo bueno del pasado que me ayuda a recordar lo que soy y como me hice así.
¿No es lindo arriesgarse y disfrutar el presente? Yo digo que sí, aunque el sufrimiento y la pena aparezcan eventualmente, quizás son parte del paquete de felicidad… sería fome una vida sin caos, sería muy plano y estático un mundo sin conflicto, sería tan vacía una vida en que todo fuese perfecto.
Siempre es un placer detenerme a observar la gracia de su pluma Julie… y creo que si he vuelto, los pseudo sicópatas que me hicieron desparecer del blog ya no rondan mis textos.
(Que sólido que conozca los textos de mi nadita, es buena persona, es verdad, de esas que te capturan sin querer y te hacen vivir el presente sin sufrir por el futuro)
Lo perfecto dentro de la imperfección! yhea que si. Eternidad V/S la imperfección de lo bello :)
ResponderEliminarAbrazo grande!
Todo es culpa de nuestra maldita mente que tiene que analizarlo todo!!!!
ResponderEliminarLa vida es más bella cuando simplemente la sentimos, y dejamos de lado los raciocinios.
A veces, no pensar es lo más sano.
Sin pensamientos, es más facil dejarse llevar. Y cuando del presente se trata, los pensamientos nos distraen con el pasado o el futuro, y nos olvidamos de sentir, lo que estamos viviendo. Nos olvidamos de ser felices ahora.