27.8.12

El libro abierto



Tal vez muchas veces he comentado acerca de buenos recuerdos, porque sí, creo que soy una persona que rescata la historia vital por completo. De esas cosas he poetizado y en otras me he quejado y recontraquejado. Pero creo que en el camino nos damos cuenta de las cosas cómo son y tengo que decir que aunque recuerde, no hay mejor tiempo que hoy mismo y qué positivista me puse de repente, pero es que tengo ejemplos de sobra para poder afirmarlo. 

Es tremendamente extraño leer palabras que uno ha escrito en el pasado, sobre todo pensando que eres tú mismo el que escribe esos pensamientos. Uno queda realmente absorto, porque ya parece tan lejano y desconocido y, al mismo tiempo, uno se alegra de pisar terrenos actuales. 

Yo le explicaba todo eso a mi mamá de ese mundo anterior tan plutoniano que ya había desaprendido. Ella me dijo "Eso quiere decir que maduraste". No sé si será tan así, porque el viaje del conocimiento es infinito, se aprende cada día algo nuevo. Pero si, a pesar de esa sensación tan alienante, pensé que este es el gran momento de todo, pues quedó atrás una dolorosa enfermedad del alma, desilusiones, intereses ajenos, "amistades", tormentos y luchas de sobra; ahora tengo la vida a mi favor, porque así lo siento.  

Puede ser que no tenga el trabajo más estable del mundo, pues mi carrera está copadísima acá en Chile, pero mis capacidades y la ayuda de mis cercanos han servido de mucho para seguir intentándolo. Lo irónico de este asunto es que desde pequeña dije que quería ser independiente en todas o en cualquier área y pienso que lo conseguí por ese lado. No es que eso sea lo mejor, lo que yo esperé, pero voy a seguir esforzándome en que la pega sea algo que impacte a las personas, yo quiero mejorar la calidad de vida y sé que puedo hacerlo, porque si me paso quejando como las comunidades de Facebook sobre algo sin mover un dedo y vomitándole encima al sistema, no resolveré absolutamente nada. Se necesitan nuevas ideas, no más reclamos, el sistema está debilitado, es cierto, pero seamos inteligentes, aprovechémonos de éste, de los recursos que puede tener para movilizarnos. 

Por otro lado, me siento tan afiatada a mi familia y sólo a algunos amigos que el cariño va conmigo a todas partes y es lo único que me ata a Santiago, sin embargo, no me olvido de mi origen y ya estando acostumbrada a viajar continuamente, no creo que sería un problema si en el futuro vivo en región (que es lo más probable) pegarme un rally a mi querido Maipucito. No me importaría, porque se trata de compartir con los que quiero. 

Así también, mi amado le queda un piticlín para egresar, de hecho si todo sale bien que es lo más probable, el martes ya estaría tirando metafóricamente las hojas de estudio al cielo. Así es que nuestras pasitos se aproximan a nuestra vida juntos. 

Bueno, qué más decir que este es el mejor lugar y momento. Y así tiene que seguir pasando, a pesar de todas las dificultades, darle la pelea. Ufff, parece que me influyó mucho escuchar a los Clash a esta hora, en fin. Me voy a dormir como corresponde. 


1 comentario :

  1. Mis felicitaciones a tu amor por este final en sus estudios y el principio en su vida juntos.
    Los recuerdos y nuestras opiniones de ellos son tan propensos al cambio como nuestras vidas y eso es genial, cada punto de vista es un nuevo paso a la maduración, a nuevas etapas, etc.
    Un besote, Julie, a disfrutar!

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