Creo que en este mundo no puede ser sólo de un extremo, considero que el equilibrio natural es importante y de cierta manera, el yin y el yang nos rodea. Sin embargo, inevitablemente uno se pregunta por qué hay personas tan "mala onda". en el planeta. Y la actitud más asertiva sería dejar el pensamiento de lado, realizar una autocrítica, mejorar algunas falencias y, por supuesto, mirar adelante. Pero también sucede que no solamente hay gente mala onda, sino que no contentos con serlos, se adjudican en seguir tomando esa actitud pero en forma exacerbada. Es decir, el objetivo es dañar al otro y si hubiese existido un conflicto con 'ese otro' hacia años o meses atrás, aún siguen repartiendo el daño por el camino.
Me pongo a pensar y el término acuñado de mala onda está muy bien expresado en forma literal y simbólica. Porque en sí desprenden un montón de energía negativa en sí mismos y en el ambiente: se rodean de gente que necesariamente tiene la misma particularidad. En lenguaje más psicológico, se les llama gente tóxica, se les describe como seres manipuladores, muy narcisistas con un gran complejo de inferioridad en el fondo y buscan a personas "peones" para cumplir sus fantasías ponzoñosas; en estricto rigor, crean situaciones a corta y larga distancia de alta tensión, en una forma más coloquial "arman cahuines", son líderes (si tienen suerte) de grupos que pretenden desequilibrar hasta hacer desaparecer una comunidad, un proyecto o separar amistades de años. Pero si tienen un grupo, se entiende que sus miembros son del mismo nivel actitudinal: baja autoestima, muy poca seguridad de sí mismos, siempre prevalece en ellos el papel de víctima y se mienten a sí mismos creyendo que tienen la verdad. El líder que yo hablaba sería como un psicópata de grupo si me refiriera en forma más representacional y los demás serían como sus cómplices y la dinámica es bien simple, hay un complemento patológico en cada uno de ellos.
No obstante, lo que más a uno le sorprende es como cierta mayoría de gente legitima sus actos y cae en sus artilugios tan pobres de sentido (por no decir vulgares o chantas). Y no se trata de tener resentimiento, temor, dolor o ser más inteligente que ellos, sino que pienso que refiere más que nada a un tema de vivir otro tipo de experiencias valóricas, donde aunque te equivoques, sabes asumir un error, trabajarlo, pedir disculpas en la ocasión oportuna y ante estas situaciones, percibir mucho mejor el todo, desde un punto exterior e interior, en otras palabras, ser neutral. A veces incluso por esto tomas una actitud un poco maniaca, sólo te ries, esperando que todo ya acabe de una vez.
Pero también es cuestionable un poco el hecho de que esa misma gente te haga daño aún si el conflicto ya cesó, al extremo de dañar tu imagen y tu intimidad como sea, ya sea en el caso de esta era de la tecnología a través del Internet, los medios de comunicación o una simple conversación que hubo entre esa persona tóxica y ese "otro", sin crear ese espacio de diálogo, ni dar lugar a la reflexión del por qué esa persona no tóxica no le ha devuelto lo que es suyo. Pues la vida es de tantas vueltas que uno nunca sabe en qué situación está el otro y lo más digno sería meditar un poco y no lanzar el veneno sin empatizar previamente. Pero es lógico, las personas tóxicas tienen un desequilibrio emocional importante y carecen de empatía en muchas oportunidades. Sólo les incumbe lo que ellos pueden sentir, decir o pensar, sin un filtro o ese freno de saber cuándo callar o de qué manera responder.
Por favor, que no se entienda que tengo un resentimiento, un dolor, ni menos temor por alguien. Si les puedo decir que he sabido lidiar con este tipo de personas y el mecanismo más sano no es ser indiferente, sino simplemente saber responder cuando y a quién tu quieres, conservar nuestras convicciones y alejarse. Se puede. Y también como consejo: Tampoco dejar a estas personas como el foco de una probable discusión, si se saben personas sabias. Menos que sea el foco de discusión de dos personas que se aman mutuamente y saben poner límites en cada situación.
Mi moraleja es NO HAGAN EL MÁS MÍNIMO CASO. Eso asegurará la derrota del personaje tóxico. Y seguirán viviendo en la vida y repitiendo situaciones tóxicas, mientras uds. vayan fluyendo continuamente.
Muy buen consejo, seguir la corriente a los tóxicos sólo hará subirles el autoestima.
ResponderEliminarSaludos amiga:)