17.6.10

El día en que el derecho a la cultura se volvió 'lucrativo'

Es muy extraño y un poco decepcionante el hecho de que nuestras sensibilidades y pasiones de la vida sean abordadas como un juego lucrativo y no tomadas seriamente como una alegría que podría ser mucho más accesible. Hablo de dos aspectos en especial: el acceso a la cultura y al arte como un bien al alma y el apoyo de tus congéneres para cumplir un sueño que si puede lograrse por algún medio.

No se puede concebir la música como un vehículo que enriquezca tozudamente a personas que ni siquiera tengan noción en lo que significa para la gente acceder a ella, manipulando la información y llenando sus bolsillos de dinero. Y es que claro, el artista tiene que comer, porque de ello vive, del arte que mejor sabe hacer, pero las organizaciones detrás, llámese productoras que los traen en determinado país, sólo actúan con artilugios para seguir metiéndonos los dedos en la boca y haciendo de todo el arte algo un poco más que un monopolio.

Lo más increíble de todo esto (y lo más lamentable también) es que hay gente común y silvestre, llámese consumidores y ciudadanos que colaboran en estas coimas. Y pagan una cantidad considerable sin ponerse a reflexionar en el hecho de que los están engañando y que ellos lo permiten en forma gratuita e inocentemente o no investigan más allá de la organización que existe.

Pero sé que esto no va a cambiar, porque Chile ha dejado de ser un país que protesta por razones trascendentales, aunque hoy se inició una protesta por el alza en el precio de la locomoción colectiva, aunque obviamente, sin resultados. Creo que a la gente le falta más rock, más pasión y por lo mismo, por seguir permitiendo que nos metan el dedo en la boca, nos estamos limitando en luchar por nuestros derechos de tener mayor cultura. Y esto es en forma independiente del gobierno que está en ejercicio.

Con respecto al apoyo para cumplir un sueño, no tengo mucho qué decir. Sólo que por este día me he estado iluminando y creo que dentro de todo los comprendo, así es que no queda más que juntar el dinero para ir al concierto que ya abordé en la entrada anterior y dejar de quejarme. Sé que podré ir, pero no voy precisamente por aquéllas productoras, sino sólo por cumplir el sueño de ver a The Pixies, quienes me han acompañado por años y han sido parte de mi bagaje musical preferido. Me siento como el personaje principal de Imagine en este instante, pero qué más da, si siempre seré una soñadora y creeré que la utopía siempre se puede convertir en realidad. Demasiado optimista, pero así soy y por ello no creo que cambie. Es un paradigma crónico.

1 comentario :

  1. Yo siempre he tenido la idea de que si el país no surge, es porque nadie se mueve por ello. Porque no quiere surgir. Algo estamos jugando mal.
    Y en estas cosas, siempre existe la letra chica que nos hace tomarla inconscientemente y bueno, caemos.
    Lamentablemente, el ser humano malacostumbra a que todo se haga por plata.

    PD: Agregué tu blog al lector de feeds :D

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