23.6.10

Alma satisfecha

Ya no me parece nada tan normal como pudiera sucederme antes. Era algo tan común y propio de la rutina identificarme con el disgusto. Pero sucede que encontré la manera de encontrar la magia invaluable y todo se resume en que mi proceso de individuación ha encontrado su camino en los ritos más sencillos, en la espontaneidad, en el querer disfrutar cada detalle y no pretender estar dentro de la mayoría, ser de la voz de algo que me parece tal vez equivocado.

Me siento satisfecha en estos momentos, aún si algunos sueños no se han completado. Estoy trabajando en ello y es algo increíble sentirse bien acompañada por las personas precisas. Y quizás con los aquellos seres humanos esenciales, me basta y me sobra. No me gusta abarcar ni acaparar en el corazón de todo el mundo, sino que mantengan esa sazón de querer conocer.

Siempre busqué 'aquéllo' que me llevara a 'sentirme parte de' y lo hice en algún momento desde el sentimiento de hartazgo que me producían unas cuantas situaciones; lo hice desde la alienación y pensé, por ejemplo, en la música, pero caí en alguna ocasión en sus encasillamientos y en lo que la mayoría con falta de voz, personalidad e inteligencia le parecía atractivo. Por lo mismo, dejé ese disfraz que me sofocaba y que me llevaba a limitar mi razón y a darme cuenta que lo verídicamente atractivo no son los estereotipos, sino creer en lo que existía en tu vida ya, es decir, la relación con tu familia, el tiempo libre, el trabajo, el dolor propio que se convierte en lo mejor de tí mismo, en compartir una cerveza y una buena conversación con alguien, dejar de hablar de la vida ajena (porque no te pertenece modificarla) y dejar que hablen de tí, por mucho que uno sabe que no es cierto, de todas formas, uno es el mejor conocedor de su propia existencia y, también, a aprender a amar y enamorarte.

Disfruto más de lo permitido en realidad, a juicio de los que están cerca mío. Algunos les parece erróneo, otros no. Pero ahuyenté las culpas hace ya algún tiempo, lo asocio muchas veces al hecho que yo quise salir de ese cascarón y abrir los ojos de mucho de lo que creía que sucedía. Eso si, no disfruto haciendo sufrir al del lado, utilizando maquiavelismos. Creo que eso, sin duda, no es un disfrute válido; yo soy realmente feliz dándome cuenta de alguien que también lo es en su estado puro y real. Y esa felicidad propia o que me transmite otra persona creo que todos nos la merecemos. Sin embargo, muy a pesar mío, siempre hay gente que pareciese que no le gustara sobreponerse ante la adversidad y ser feliz, por el contrario, acogen en su alma la desidia, la envidia, el hablar mal del otro, en ser terco en sus ideas, en querer aparentar ser el "rudo" de alma cuando en realidad por sus rostros se nota muchísimo que están desmoronándose. Es una lástima que desperdiciemos nuestra vida por ello, aunque admito que muchas veces, somos seres en incertidumbre en algunos aspectos, pero hay que pensar que en el camino siempre hay una salida a ese laberinto que pareciese tan grande.

Lo agradable también es que en relación al año pasado hay muchísimos aspectos que han cambiado o tal vez es que ya me he adaptado: Comencé a tomar las riendas de mi profesión y aunque no ha sido fácil, todo ha dado sus frutos y realmente me siento capacitada para ayudar a mejorar la calidad de vida de esas personas. También he generado otro tipo de ideas y proyectos a largo plazo que refieren a lo mismo y poder desarrollar y actualizar todo ese conocimiento del que uno tiene o adquiere a través del compartir con otras personas. Y en otra área, tengo una perspectiva más amplia de lo que significa 'establecer un vínculo': creo que la mayoría se ha fortalecido y a mi lado me acompaña hasta en mis peladas de cable un loquito excepcional que me ha hecho una mujer doblemente feliz y que me inspira en creer en todos nuestros sueños. Aquél hombre que estoy describiendo es quien cambió todos mis paradigmas acerca del amor y con el que, con todas las piedras del camino, quiero estar toda mi existencia y que hablo con profunda fe y firmeza de nuestra relación y nuestros proyectos. A ambos nos está sonriendo la vida y es que creemos profundamente en la perseverancia, en que debemos desarrollarnos tanto como personas y pareja. Y junto a todo eso que persevera, nuestro amor crece día tras día, aprendiendo uno del otro.

Así expreso acerca de todo lo que estoy viviendo, como una tremenda iluminación, como una evolución constante que elegí tomar, no fue una decisión, fue un hacerme cargo de experiencias de mi propia historia que seguirán escribiéndose. Yo, como Julie, ya no pienso en tercera persona acerca de todos mis leit motivs, no soy aquella niña que llegaba a la Universidad disfrazada de algún estereotipo para ser validada, ya no es la niña apática que creía que el amor era tormentoso, ni tampoco una niña que cree en los formalismos, Julie ahora sonríe en las fotografías, vive cada momento como único, es capaz de cultivar una buena salud, hacerse parte del tiempo, establecer una buena conversación, cultivar un bajo perfil y siendo soñadora(como siempre, en realidad), seguir haciendo bromas para que la gente sonría, vivir en libertad, dejar ser besada y amada, dejarse legitimar y por siempre, manteniendo sus convicciones claras o, al menos, darse el espacio de poderlas aclarar. Esta soy yo, no una mujer perfecta, pero una Julie profundamente feliz. ¡Ah! Y voy a ver a The Pixies.



1 comentario :

  1. La verdad ese texto es hermoso! Me gusta mucho tu blog así que me hago una seguidora oficial.

    Beso Julie...y que te valla super con Pixies :D

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~ Exhale sus profundidades