
Ha sido bastante largo mi período de cesantía ilustrada, ya cumpliré exactamente un año. De todas formas, trabajé por la temporada de Navidad en algo que no tenía que ver con mi carrera y aunque por esos días el cansancio físico era evidente, yo lo signifiqué como un cansancio rico, donde te sientes útil y eres una persona que sabe que a fin de mes recibirá su recompensa y que, al menos, podrá costear algo de su quehacer cotidiano, aspectos básicos como la locomoción, elementos personales, viajes, regalos a los demás (llamada época crítica, porque aparte de la Navidad, tengo cumpleaños importantes desde Diciembre a Febrero) y a mí misma. Por cierto, los regalos nunca son hechos de mala gana, por el contrario, me gusta regalar elementos útiles y que representen algo muy importante en la vida de aquellos que cumplen años. Probablemente, no sea un gran regalo, probablemente si, pero lo que más importa es la emoción del festejado. Sin embargo, me desvié un poco del tema, el cual trataba del tema de la cesantía que estoy viviendo.
Sin duda, creo que la cesantía en sí me ha afectado y es muy obvio que no soy la única que la está viviendo, sé que hay personas en peores condiciones que yo, porque yo al menos tengo un plato de comida cada día y puedo movilizarme. Pero he reflexionado en esta mañana tanto en los efectos negativos como los positivos. Podría haber sido más íntima en este tipo de reflexión y ser como en muchos colegas y personas que conozco, el cual consideran que escribir de sí mismo, de aspectos tan profundos puede que sea muy peligroso profesionalmente. Pero en realidad, mi respuesta y reflexión va por lo siguiente: En primera instancia, lo que haces no define lo que eres, sino cómo lo haces (citando a Jude en "Across The Universe"). Y en este cómo me enfocaré siempre, porque si sólo me centro en los problemas, los círculos viciosos y la negatividad, es muy probable que efectivamente mi forma de hacer, decir y ser sean cuestionados. Pero no, mi propósito no es ése justamente. Y en segunda y última instancia, es que sé hacer un filtro entre lo que debo guardar de mi intimidad, en lo más profundo, de lo que no y, por cierto, somos y necesitamos ser humanos después de todo, porque la experiencia de uno se extiende para que otro ser humano la modifique según cómo la vive, es una posibilidad. De todas maneras, cada uno sabe la manera cómo puede invertir su vida, cada uno está en su libre de derecho de permitir hacer catarsis. Aunque dicen por ahí que la catarsis excesiva no es una buena forma de desahogarse, pero en fin. Sabiendo en qué callar, todo bien.
Hablando definitivamente de la experiencia de ser cesante, los efectos son bastante conocidos, creo que en algún momento me referí a ellos. En ocasiones, el ánimo se ha visto afectado, he estado un poco decaída, hay un poco de abulia por la rutina y es que en realidad no es muy agradable sólo estar en casa sin hacer nada. Por eso es que hay oportunidades en que intento cambiar los hábitos. No tengo problemas con mi alimentación, al contrario, estoy comiendo más saludablemente que antes, pero si creo que tengo una hipersensibilidad concreta en algunos momentos, donde inevitablemente uno cree que no es un buen día, pero después de meditar desde otra perspectiva, me doy cuenta que el clima está agradable, independientemente si está a punto de llover o ha salido el sol y me empiezo a sentir mucho mejor. En cierta forma, hay una autoayuda de fondo que, sin duda, no mucha gente la tiene desarrollada, pero siempre ahí está esperando por nosotros. Y entonces, en mi caso, yo prefiero utilizarla. Así también, hay momentos en que crees sentirte muy solo, cuando eso se borra del mapa mental una vez que te pones a pensar todos los vínculos de verdad que tienes, llámese, seres queridos y empiezas a sentirte agradecida y gratificada de tenerlos. Y no te refugias quizás en todos, pero si en unos pocos. Te das cuenta de las personas que has conocido y lo que has aprendido, una de ellas es alguien que es un sentir y un pensamiento recurrente, es decir, el hombre que está a mi lado, quien me sacude lúdica y metafóricamente del bajo ánimo que puedo tener por circunstancias, que me motiva a salir y eliminar el bajo autoconcepto y las creencias personales irracionales, y me dibuja una sonrisa en mi rostro sin tocarme... Todos esos vínculos tan ricos que obedecen a tu sentido de vida.
Sobre lo que hablaba sobre el autoconcepto, claro, en algunos momentos por el hecho de que no te llamen o no quedes después de una entrevista uno empieza a hacer retórico con sus propias capacidades: Crees que en realidad, lo que has aprendido no te ha servido o crees que te falta siempre un poco más y efectivamente, cada día se aprende algo nuevo... Pero la finalidad de contar todos los efectos negativos es que me consta que todo este período de inactividad en tu profesión te puede llevar a algo bastante bueno, si bien la estabilidad económica tiene que esperar, es importante seguir en movilidad y confiar en que las capacidades de uno están y no significa que uno sea el peor catalogado en tu carrera, sino más bien, simplemente puede ser debido a que tu perfil no es adecuado al que ellos como organización están buscando, otras veces - y la mayoría - pasa que eres sencillamente un "conocido de", los llamados pitutos acá en Chile y alguien queda trabajando y la vida los recompensa de alguna forma, no sé si suerte lo llamaría o qué, puesto que no creo en dicha suerte, sino que creo que sólo son momentos de la vida que a algunos les toca vivir y no creo que sea correcto juzgar o arremeter contra ellos... Creo que mientras lo hagan bien en lo que tienen que hacer y no sea perjudicial para las personas, es válido que sigan esa dirección.
Por mi parte, toda esta etapa, aunque tenga diversos humores en ella, la quiero vivir a concho, porque sé que ésta hará que de alguna manera trascienda en el sentido intelectual y emocional por sobretodo, que medite en cada uno de mis procesos, que me redefina como persona y trabajar en mis propios conflictos. Sin duda, más que una opción, es mi decisión y sé que esta etapa no durará para siempre y luego querré regresar a este momento. Pero no se podrá, así que hay que aprovechar este "entretiempo".
Sin duda, creo que la cesantía en sí me ha afectado y es muy obvio que no soy la única que la está viviendo, sé que hay personas en peores condiciones que yo, porque yo al menos tengo un plato de comida cada día y puedo movilizarme. Pero he reflexionado en esta mañana tanto en los efectos negativos como los positivos. Podría haber sido más íntima en este tipo de reflexión y ser como en muchos colegas y personas que conozco, el cual consideran que escribir de sí mismo, de aspectos tan profundos puede que sea muy peligroso profesionalmente. Pero en realidad, mi respuesta y reflexión va por lo siguiente: En primera instancia, lo que haces no define lo que eres, sino cómo lo haces (citando a Jude en "Across The Universe"). Y en este cómo me enfocaré siempre, porque si sólo me centro en los problemas, los círculos viciosos y la negatividad, es muy probable que efectivamente mi forma de hacer, decir y ser sean cuestionados. Pero no, mi propósito no es ése justamente. Y en segunda y última instancia, es que sé hacer un filtro entre lo que debo guardar de mi intimidad, en lo más profundo, de lo que no y, por cierto, somos y necesitamos ser humanos después de todo, porque la experiencia de uno se extiende para que otro ser humano la modifique según cómo la vive, es una posibilidad. De todas maneras, cada uno sabe la manera cómo puede invertir su vida, cada uno está en su libre de derecho de permitir hacer catarsis. Aunque dicen por ahí que la catarsis excesiva no es una buena forma de desahogarse, pero en fin. Sabiendo en qué callar, todo bien.
Hablando definitivamente de la experiencia de ser cesante, los efectos son bastante conocidos, creo que en algún momento me referí a ellos. En ocasiones, el ánimo se ha visto afectado, he estado un poco decaída, hay un poco de abulia por la rutina y es que en realidad no es muy agradable sólo estar en casa sin hacer nada. Por eso es que hay oportunidades en que intento cambiar los hábitos. No tengo problemas con mi alimentación, al contrario, estoy comiendo más saludablemente que antes, pero si creo que tengo una hipersensibilidad concreta en algunos momentos, donde inevitablemente uno cree que no es un buen día, pero después de meditar desde otra perspectiva, me doy cuenta que el clima está agradable, independientemente si está a punto de llover o ha salido el sol y me empiezo a sentir mucho mejor. En cierta forma, hay una autoayuda de fondo que, sin duda, no mucha gente la tiene desarrollada, pero siempre ahí está esperando por nosotros. Y entonces, en mi caso, yo prefiero utilizarla. Así también, hay momentos en que crees sentirte muy solo, cuando eso se borra del mapa mental una vez que te pones a pensar todos los vínculos de verdad que tienes, llámese, seres queridos y empiezas a sentirte agradecida y gratificada de tenerlos. Y no te refugias quizás en todos, pero si en unos pocos. Te das cuenta de las personas que has conocido y lo que has aprendido, una de ellas es alguien que es un sentir y un pensamiento recurrente, es decir, el hombre que está a mi lado, quien me sacude lúdica y metafóricamente del bajo ánimo que puedo tener por circunstancias, que me motiva a salir y eliminar el bajo autoconcepto y las creencias personales irracionales, y me dibuja una sonrisa en mi rostro sin tocarme... Todos esos vínculos tan ricos que obedecen a tu sentido de vida.
Sobre lo que hablaba sobre el autoconcepto, claro, en algunos momentos por el hecho de que no te llamen o no quedes después de una entrevista uno empieza a hacer retórico con sus propias capacidades: Crees que en realidad, lo que has aprendido no te ha servido o crees que te falta siempre un poco más y efectivamente, cada día se aprende algo nuevo... Pero la finalidad de contar todos los efectos negativos es que me consta que todo este período de inactividad en tu profesión te puede llevar a algo bastante bueno, si bien la estabilidad económica tiene que esperar, es importante seguir en movilidad y confiar en que las capacidades de uno están y no significa que uno sea el peor catalogado en tu carrera, sino más bien, simplemente puede ser debido a que tu perfil no es adecuado al que ellos como organización están buscando, otras veces - y la mayoría - pasa que eres sencillamente un "conocido de", los llamados pitutos acá en Chile y alguien queda trabajando y la vida los recompensa de alguna forma, no sé si suerte lo llamaría o qué, puesto que no creo en dicha suerte, sino que creo que sólo son momentos de la vida que a algunos les toca vivir y no creo que sea correcto juzgar o arremeter contra ellos... Creo que mientras lo hagan bien en lo que tienen que hacer y no sea perjudicial para las personas, es válido que sigan esa dirección.
Por mi parte, toda esta etapa, aunque tenga diversos humores en ella, la quiero vivir a concho, porque sé que ésta hará que de alguna manera trascienda en el sentido intelectual y emocional por sobretodo, que medite en cada uno de mis procesos, que me redefina como persona y trabajar en mis propios conflictos. Sin duda, más que una opción, es mi decisión y sé que esta etapa no durará para siempre y luego querré regresar a este momento. Pero no se podrá, así que hay que aprovechar este "entretiempo".
Yo creo que uno tiene que aprovechar su presente y disfrutar lo que tiene, sin pensar en posibilidades que no están a la mano, ya que ese tipo de actitud sólo hace a las personas infelices.
ResponderEliminarUna duda, revelar tanta intimidad... para quien es peligroso?? para el que escribe o para el que lee?? jejeje
Yo creo que más que nada que como lo recepciona la persona es el tema, jaja.
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