En este comienzo de año he observado que he cambiado la percepción de mi alrededor, tal vez incluso un poco de lo que acostumbraba a sobrevalorar. Por ejemplo, ese mundo pequeño que sólo pertenecía a unos pocos y en el que yo me incluía, el cual yo pensaba que era más verdadero que el mundo objetivo (el de todos), me he dado cuenta que también se ha vuelto como un reflejo de más de lo mismo... En ocasiones, tengo un sentimiento de que todos quieren parecerse a todos - valga la redundancia - y al mismo tiempo, estar en la contradicción de competir por ser más, hay una suerte de escalada que por lo menos a mí, en algún momento me cansó demasiado verla. No existen las opiniones neutrales, siempre todo es derivado de un bando u otro, son los versus innecesarios que hacen que las personas nublen su visión de vida para progresar y avanzar.Sucede incluso que la gente parece gustarle la arrogancia de otros y la humillación que éstos ejercen, suelo ver esto constantemente y hacen que éstos aún más sigan subiéndose los humos. Pareciera que ese mundo pequeño, que creía de calidez, auténtico, único y firme ya ha dejado de existir para mí, porque se volvió defensivo, angustioso, engorroso, hipócrita, con rudeza innecesaria, exageradamente simplista y cómodo... Y entonces, construí otro mundo por estos días, en realidad no sólo hace días sino más o menos en la época de la resurrección, hace unos 3 años, un mundo donde puedo mirar las estrellas y ver que todo parece distinto, existe autenticidad, todo exige más trascendencia y valoración de cada cosa... El humor aunque a veces decae, son períodos cortos... Y filtro los momentos para poder seguir creciendo... En compañía (de muchas personas, pero más del hombre que me despierta y me da el sueño infinito de amor imperecedero... El hombre de mi vida), a solas, pero siempre creciendo y siendo libre, perteneciéndome y entregando lo mejor de mí.
No hay comentarios :
Publicar un comentario
~ Exhale sus profundidades