15.3.09

Reencuentro conmigo misma.

A pesar de una que otra situación esta semana, la he concluido bastante bien. Estoy contenta. Hace unos días contaba acerca de mi período de transición y aunque parecía verse algo complejo, sólo era la percepción de éste. En este caso entra mucho la analogía del espejo retrovisor: "Los objetos están más cerca de lo que aparecen". Esto se trata de mirar más allá de lo contemplado y aunque las cosas pueden "parecer" a simple vista, es importante involucrarse en este llamado presente para construir, prevenir y vivir.

Pensaba que seguir las convicciones de uno mismo era demasiado difícil de sobrellevar e incluso también pensaba en que los sueños realmente no existían. Pero deseché finalmente esta idea, pues encontré una afirmación, una verdad que fácilmente he podido palpar y emplear durante esta semana: es más relevante acercarnos a lo esencial. Me refiero a mirarnos introspectivamente, reflexionar y decir ¿Qué parte de tí quieres volcar a tu favor y a favor de los demás? y entonces encontré un sin número de cosas que me faltaban por arreglar, me refiero a cosas realmente imprescindibles para hacer brillar y alimentar tu alma.

Resulta que lo que empecé a hacer es acercarme primeramente a la gente con la que tenía un pequeño y gran conflicto. Y al final resultó todo bien y aunque las partes involucradas a veces pasa que no sienten mucha confianza, finalmente quedé con una buena sensación. Eso iba en relación a personas que eran mis amigos hace algún tiempo.

También desde ayer empecé a cambiar mi dormitorio, a veces sucede que estás en un lugar y sientes esa energía pesada y es como si se pegara encima tuyo. Hasta puede ser que tú mismo la transmitas sin quererlo demasiado porque hay circunstancias que piensas en que puedes perder más que ganar, tienes pensamientos negativistas y así. Pero lo importante dentro de todo, es aceptar cada momento, pues éste es único y significa un nuevo comenzar en nuestras vidas y una especie de oportunidad para otra etapa.

Otra de las cosas que he hecho es reencontrarme con mis amigos, ya sea de la infancia y de un poco más allá. He compartido muy buenas conversaciones, conversaciones riquísimas que me han ampliado la visión y el actuar de las cosas. Buenos momentos, más que nada me he reído un montón y hemos compartido esas conversaciones con cervezas y con gran entusiasmo. Y por otro lado, me da emoción que todos continuemos nuestra vida y la disfrutemos a concho. Y me ha dado un poco de risa, porque todavía me consideran un poco loca en la forma de ver todo, a pesar que siento que estoy incluso más realista y ordenada en mis planes y metas.

En ese sentido, también pienso hacer cosas realmente buenas de aquí en adelante. Claro, tienen que ver con el dinero, pero también con un buen vivir. Así que de aquí al otro mes ya comienza algo de eso. Pero más que una razón materialista, tiene que ver con un motivo espiritual: vivir mi individualidad. Con ese propósito, por eso es que también estoy cuidando mi salud.

En resumen, se trata de esta autoaceptación y al mismo tiempo, ya no más ir contra mi corazón, contra mis convicciones, contra mi estabilidad. Sólo vivir fluidamente.

1 comentario :

  1. "Qué mejor vida que la que no se sabe para qué se vive". [Raneg Ílcala]

    Me gusta más este anagrama que mi nombre, ja! Es (pienso) porque suena más raro.


    Es un gusto saber que ya acomodaste tus cajones y estás lista para desacomodar toda la ropa, aventarla al suelo y acomodarla de nuevo sin que te mortifique si eres demasiada pulcra y perfeccionista.

    Yo no me he reencontrado, dudo que pase, es como si mi esquizofrenia me jugara una broma pesada.

    Te mando un beso.

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