
Fue un buen fin de semana. La semana fue agotadora, de trabajo, de cuestionamientos, de nuevas amistades, de paciencia y de rock. Y me siento tan bien porque mi cuerpo si que se sintió libre ayer. La música, el ritmo, la gente bailando y dando vueltas y hasta un piquero incluido de un amigo desde el escenario, ja! Casi se murió y al mismo tiempo se muere del impacto su polola, pero en fin... se levantó como un resorte y todo salió bien.
Hace tanto tiempo que no iba a una tocata, donde solía cantar mis canciones preferidas, disfrutar del buen rock y de una buena conversación. Sin embargo, a esta hora del día domingo me encuentro con dolor de cuello y de espalda, pero no importa, todo valió la pena. Fue como saltar al vacío y caer en algodón. Ahora justamente este momento estoy disfrutándolo y aunque aparecen dificultades alrededor, no por parte mío, sino por parte de la gente que hace algún tiempo creí muy cercana, no importa. Confío tanto en la libertad que nada puede parecer invaluable. Tal vez crear distancias es lo mejor para entregar libertad de pensamiento y de sentimiento, por mucho que se sientan ofendidos con mi supuesta indiferencia. Pero la verdad es que desapegarse no es indiferencia, claro que no. Siempre estoy pensando en lo mejor de ellos, al igual que de mí y aunque algunas veces me equivoque, acomodaré mi vida para realizar el equilibrio o la homeostasis, si se puede decir de alguna manera.
Fue excelente estar viva este fin de semana, compartir con amigos y sobretodo con las personas que son parte de tu comunidad musical. Genial. Por lo pronto, me dispongo a descanzar porque mañana es otro día de ajetreo, pero antes quiero decir... VIVA EL ROCK!
Hace tanto tiempo que no iba a una tocata, donde solía cantar mis canciones preferidas, disfrutar del buen rock y de una buena conversación. Sin embargo, a esta hora del día domingo me encuentro con dolor de cuello y de espalda, pero no importa, todo valió la pena. Fue como saltar al vacío y caer en algodón. Ahora justamente este momento estoy disfrutándolo y aunque aparecen dificultades alrededor, no por parte mío, sino por parte de la gente que hace algún tiempo creí muy cercana, no importa. Confío tanto en la libertad que nada puede parecer invaluable. Tal vez crear distancias es lo mejor para entregar libertad de pensamiento y de sentimiento, por mucho que se sientan ofendidos con mi supuesta indiferencia. Pero la verdad es que desapegarse no es indiferencia, claro que no. Siempre estoy pensando en lo mejor de ellos, al igual que de mí y aunque algunas veces me equivoque, acomodaré mi vida para realizar el equilibrio o la homeostasis, si se puede decir de alguna manera.
Fue excelente estar viva este fin de semana, compartir con amigos y sobretodo con las personas que son parte de tu comunidad musical. Genial. Por lo pronto, me dispongo a descanzar porque mañana es otro día de ajetreo, pero antes quiero decir... VIVA EL ROCK!
No hay comentarios :
Publicar un comentario
~ Exhale sus profundidades