Cuando los momentos se hacen dispersos, trato de darles un movimiento brusco, porque la dispersión no puede ser permanente e irreversible. Estos días han sido de introspección y de fuerza más que nada y aunque han surgido muchas preguntas, más de las que pensaba, las he tratado de encauzar, porque si me hago más preguntas de las que son, nunca tendré respuestas.Pero bueno, quería explicar cuál es mi mayor refugio cuando las emociones surgen y trato de flexibilizar mis pensamientos. Ciertamente no es nada nuevo, la música es más que una compañía para mí, es tanto lo que me involucro con ella que a veces siento que me entrega un mensaje todos los días. Por lo general escucho las líricas. Sin embargo, creo que para entender una canción más en profundidad hay que escuchar la melodía, los distintos instrumentos y su intencionalidad. Por ejemplo, por lo general empiezo con una guitarra, luego con la bateria, una distorsión, y posteriormente con otros instrumentos. Realmente hacer esto, además de investigar de la música me hace una persona feliz, porque creo que la música se puede llevar hasta el plano más insignificante de una totalidad. A veces de lo que he aprendido en Psicología, lo llevo hasta allá, puedes llevar una reverberación y la frecuencia a las Matemáticas, a la Filosofía, a todo. La música trasciende todo en realidad y es mi mejor amiga. Incluso he llegado a retomar ciertos pasajes de mi vida, los cuales creía olvidados. Sin embargo, cuando me doy cuenta que me estoy dejando llevar por la nostalgia trato de volver al presente, porque sé que estoy en una buena etapa de mi vida, donde se que ya nada vuelve atrás, pero si todo puede ser posible.
Si alguien me dijera cuál es el remedio que utilizas para distraerte ante todos los problemas que dicen los pacientes, sin duda, diría que es la música. Pero también diría que es la noche. Me gusta la tranquilidad de la noche. Por otro lado, hoy por ejemplo no me había dado cuenta del árbol que está en mi casa; miré por la ventana y pude ver que el viento se llevaba las hojas amarillas. Realmente creo que el clima ya está decidido. Es otoño. Pero me gustó ver el vaivén de las hojas, me inspira a seguir regenerándome. A tener seguridad y a no sólo creer en la Ley de Murphy, es decir, en creer que todo cae, sino también que todo resurge.
Gracias a la música por hacerme sentir viva. Gracias por haber crecido en una familia melómana.
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~ Exhale sus profundidades