1.3.08

Los mensajes subliminales del tiempo

Mientras pasa el tiempo me empiezo a dar cuenta que cada experiencia que he vivido, parte de mi destino, significa construir el rompecabezas del que yo pensaba que nunca podría juntar sus piezas. Quizás haber nacido con una sensibilidad que atravieza el umbral conocido ya no sea tan malo.

Sabía desde el principio de este año que las cosas tenían que seguir su curso y si todo eso conllevaba un cambio, tenía que adaptarme a él, por mucho que no me gustara.

He pensado mucho en esto y he tenido ciertamente momentos en que querido tirar todo a la basura, esos momentos permanentes en que la melancolía empieza a recitar su propio soliloquio. Sin embargo, esas instancias en que me sumerjo en emociones a flor de piel mueren cuando surgen esos imprevistos que ya no son dubitativos, se dan, surgen como parte del todo y la nada, cuando todo se convierte en una diversión. He comenzado hace dos meses a disfrutar más de lo esperado y a veces eso me asusta un poco, porque parezco como esos típicos filósofos que se quedan pegados mirando a su alrededor con una sonrisa en la cara. Pero bueno, lo importante es sentirse bien con uno mismo y aunque no me siento al 100% bien - y reparando todos esos detalles de los que no me siento bien, como mi salud física y mental - estoy un poco más tranquila.

Hace poco leí una carta que tenía entre mis recuerdos y obviamente revisé otras cosas más que eran parte de un recuerdo quizás algo olvidado y entonces precisé todo lo que quería decir todo esto para mí y pensé en los mensajes subliminales para continuar, para tener un poco más de paciencia (que a veces debo reconocer que me falta) y para valorar un poco más lo vivido. Y entonces pensé que debe haber Alguien muy grande en la naturaleza o más allá que quiere que me vaya bien y que me dio la razón para conocer el amor.

Si bien no he sabido nada de él por estos días, pienso que tengo que ser un poco más fuerte y dejar que todo siga su curso como lo ha sido hasta ahora, además que él está viviendo su propia vida y realizando su futuro, las típicas cosas de la Universidad. Pero lo que más me importa es que termine como alguna vez lo dije y que sea libre, no puedo pretender manejar su vida ni ser una persona caprichosa que espera la atención de todo el mundo. Tengo que encontrar la fuerza de alguna parte.

Por otro lado, ya se acabaron las vacaciones, tengo buenos momentos de ellos, solamente me gustaría que los horizontes que se ven tan lejanos se acabaran. Pero bueno, creo que puede suceder, porque nada es imposible, por algo está la puesta de sol un poco más allá. Las puestas de sol siempre volverán al otro día. Me imagino que sí.

Extrañaré las puestas de sol, por supuesto como te extraño a tí, niño de ojos verdes ahumados que me regaló una galleta y un vino aromo un 26 de febrero del 2005. La galleta es tuya. Las puestas de sol siempre estarán mañana.

1 comentario :

  1. Las puestas de sol se disfrutan pero,

    acaso no se disfruta también el día que uno tuvo que pasar para esperarla?

    Toda la mierda y alegría que te arroja el mundo, el surtido de emociones que te trae todo esto. Lo disfruto, lo disfruto mucho. Desde la euforia de tus logros, y las fantasias suicidas por lo abrumador de los fracasos. Todo se disfruta.


    Más que la llegada al destino, disfruto el camino a éste

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